El aporte cómico en el lenguaje



El lenguaje cómico es un registro lingüístico próximo a la realidad. La comedia
reproduce el habla coloquial, la expresión habitual de una sociedad. Ese carácter le
otorga especiales virtudes didácticas que pueden ser apreciadas desde un punto de
vista diacrónico o sincrónico. En el primer caso, seleccionamos una serie de textos que
se suceden en el tiempo para analizar los elementos que nos interesen de cada uno de
ellos, como se ha hecho en este trabajo. De esta manera se pergeña una estampa de
hábitos lingüísticos propios de diversos momentos cronológicos. Para los estudios sincrónicos basta con obviar la sucesión cronológica. No significa esta división que ambas modalidades de abordar la literatura dramática sean incompatibles. Las propiedades didácticas del lenguaje cómico son muchas y de diversa naturaleza. Aquí no podemos agotar el tema, aun marginando otros aspectos no lingüísticos
que cabría tener en cuenta a la hora de utilizar el teatro en clase.

Está implícito en nuestro modelo de análisis el concepto de «evolución». Al seguir el hilo cronológico de los textos, encontramos unas formas que cambian y, por tanto, un número importante de fenómenos fonéticos, morfológicos, sintácticos y semánticos que el estudiante no puede aprender en los manuales de Gramática, y que normalmente son postergados en estudios sincrónicos. En el repertorio hallado, hay muchas voces
vulgares, giros sintácticos y morfemas populares en la calle, pero que ocupan al estudioso muy poco tiempo y, en ocasiones, no se encuentran recogidos en los manuales que utilizan nuestros estudiantes. Para que el trabajo sea útil, es menester ceñirlo al teatro contemporáneo, ya que en alumnos poco avezados utilizar textos clásicos supondría una dificultad añadida e innecesaria para el objetivo que se persigue.
La «coloquialidad» requiere un estudio específico en las clases de español. La lengua cómica ayuda a explicar tanto el significado de las expresiones como su función.
Entiéndase que el estudiante que quiere dominar una lengua extranjera debe conocer sus acepciones coloquiales. El problema que entrañan los coloquialismos es su delimitación, dado que la lengua coloquial no obedece a un sistematismo rígido, ni siquiera a principios comunes.
Se ofrece un inventario de ejemplos didácticos extraídos de comedias de este siglo,
según las parcelas de la lengua a que afectan: fonológicos, morfosintácticos y léxicosemánticos.